El running es compatibles con los automóviles

Los pies tienden a tener mala reputación. Desde luego, si te mueves en coche no te van a doler, pero tampoco vas a hacer deporte. El vehículo es algo necesario para grandes desplazamientos, pero no lo uses para dar la vuelta a la esquina e ir al supermercado. Tu salud te lo agradecerá; si además de eso practicas running, mucho mejor.  Volviendo a los pies, muchas personas dicen que son la parte más fea del cuerpo y evitan tocarlos. Otros los desatienden – dejando que las uñas de los pies se encarnen, los callos y callosidades se desarrollen y la tiña se extienda.

Nuestros pies son capaces de manejar cientos y cientos de toneladas de fuerza todos y cada uno de los días, y los corredores con frecuencia golpean sus pies durante los acontecimientos o bien los lesionan por el uso excesivo y las lesiones relacionadas con los impactos. Exactamente, las lesiones más frecuentes que los corredores experimentan en sus pies incluyen fracturas por estrés y fascitis plantar.

Evita la desconexión

La doctora Emily Splichal dice que la mayoría de estas lesiones se deben a una desconexión entre el pie y el suelo.

“El pie es el único punto de contacto que nuestro cuerpo tiene con el suelo cuando corremos. En consecuencia, es una barrera esencial para las fuerzas de impacto y las contestaciones de carga”, dice la doctor Splichal.

“Cualquier desconexión que un corredor tenga entre el pie y el suelo puede crear una lectura errada del grado de impacto y forzar al pie y al cuerpo a experimentar. Esta idea equivocada altera la manera en que la gente corre y aumenta el peligro de lesiones”.

Ella afirma que el factor número uno en la desconexión de los pies es el calzado inadecuado o bien que no se ajusta bien, seguido de una mala fuerza y movilidad de los pies.

Equilibrio sólido

“Los pies de los corredores precisan tener el equilibrio perfecto entre la fuerza del pie y la movilidad del pie”, afirma la Dr. Splichal.

“Cada uno de ellos de nuestros pies tiene veintiseis huesos, treinta y tres articulaciones y más de cien músculos, ligamentos y ligamentos. Son estructuras dinámicas que precisan ser fuertes y maleables”.

Al pararse, caminar y correr, los pies transfieren toda la fuerza del cuerpo al suelo. Cuando tus pies están débiles, el resto de tu cuerpo compensa el trabajo que los pies no pueden hacer. Cuanto más fuertes sean tus pies, más fuertes van a ser tus cimientos para correr.

Entrenamiento de suelo

Para fortalecer los pies, el doctor Splichal recomienda que los corredores integren el adiestramiento con los pies descalzos en sus ejercicios de calentamiento o de no correr.

“Al quitarse los zapatos hay un mayor compromiso o bien actividad en los pequeños músculos de los pies. Los músculos de los pies, como todos los músculos del cuerpo, necesitan ser entrenados y robustecidos”, dice.
“Correr descalzo o con un calzado mínimo proporciona más información sensorial al pie para crear respuestas de carga y patrones de movimiento más precisos.

Ella afirma que los corredores también deben integrar el ejercicio denominado “Short Foot” en sus ejercicios de calentamiento y adiestramiento.

“Este es un gran ejercicio que conecta los músculos del pie con los músculos profundos y con la respiración.”

Flexiona los pies

La doctor Splichal dice que una buena movilidad del pie da a nuestros pies el rango ideal de movimiento o flexibilidad para absorber las fuerzas de impacto y traducir esta energía hacia el cuerpo.

“Si perdemos o disminuimos la movilidad de los pies, entonces ese rango de movimiento debe ser tomado de otra parte del cuerpo. Típicamente, esto es debido a otras articulaciones del pie o bien de la rodilla. Sacar el rango de movimiento de otras articulaciones conduce a compensaciones, estrés en las articulaciones y en los tejidos y, naturalmente, a un mayor peligro de lesión”, dice.

Rodar y rodar, rodar y rodar…

Los corredores deben integrar una sesión de 10 minutos de relajación de los pies en sus adiestramientos diarios. Esto ayudará a compensar la tensión de las fuerzas de impacto repetitivas y de la carrera.

La doctora aconseja pararse sobre una pelota de golf o bien de lacrosse durante 5 minutos cada mañana y cada noche. Masajea los arcos, talones y pelotas de tus pies sencillamente pisando la pelota y rodando cara adelante y hacia atrás. Sigue la sesión de la tarde con 5 minutos de relajación miofascial de la pantorrilla con un rodillo de espuma o nuevamente con una pelota de lacrosse.

Además de esto, recomienda integrar la suficiente estimulación de los pies cuando no se corre. Las plantillas Naboso, por servirnos de un ejemplo, proporcionan una enorme manera de lograr la estimulación del pie para mantener los músculos del pie ocupados y activados.

“El calzado común bloquea la estimulación del pie y crea retrasos en el sistema nervioso que pueden contribuir al dolor articular, la pérdida de equilibrio y los patrones de movimiento ineficaces”, dice el Dr. Splichal.

“Las plantillas Naboso abren tu conexión pie-cerebro-músculo, ayudándote a moverte mejor con menos impacto en tu cuerpo.”