EL IMPUESTO DE MATRICULACIÓN.

 

El impuesto de matriculación es una tasa que actualmente está cayendo en el olvido y ya prácticamente sólo nos afecta cuando compramos algún coche antiguo en el extranjero o bien un coche con un gran número de caballos y lo queremos traer desde un país externo a España.

El impuesto de matriculación se factura en relación a la potencia del coche, el modelo, y sobre todo por la cantidad de CO2 que expulsa el vehículo a la atmósfera. Todos aquellos vehículos que expulsan menos de 120 g/km de CO2 a la atmósfera están exentos del pago de este impuesto. Actualmente casi todos los vehículos de nueva fabricación cumplen estos parámetros por lo que supone un ahorro importante en el bolsillo del comprador. Si el vehículo expulsa entre 120 y 160 g de CO2 por km se paga un 4,5% sobre el valor total del vehículo, si expulsa entre 160 y 200 g de CO2 por km se paga el 9,75% sobre el precio final del vehículo y en caso de que sobre pase los 200g por km la tasa a pagar es del 14,75%. Es cierto que es un impuesto que tan sólo se paga una vez en la vida de un coche pero que antaño podía suponer un importante desembolso ya que no eran muchos los coches que cumplían los requisitos para estar exentos de este pago.

Si vas a comprar un coche antiguo para restaurarlo o porque te gusta algún modelo en concreto y lo vas a comprar en un país extranjero por que sale más barato para matricularlo posteriormente en España se puede calcular el valor total del impuesto de matriculación en páginas como impuestomatriculacion.es a cambio de un módico precio.

EL IMPUESTO DE MATRICULACIÓN ES UN IMPUESTO VERDE.

 

Como se puede apreciar el impuesto de matriculación es un impuesto que premia a los vehículos que menos emisiones lanzan a la atmósfera en un clima en el que se está tratando de reconvertir el sector energético , basado principalmente en combustibles fósiles, en algo más limpio medioambientalmente hablando.

El futuro de la automoción son los vehículos eléctricos, aunque hoy por hoy tienen una autonomía algo limitada de unos 300 km y los lugares donde se puede recargar el vehículo son muy limitados. Actualmente se está fomentando la instalación de puestos de recarga para coches eléctricos y se están desarrollando nuevas baterías que proporcionen más autonomía y tengan un menor tiempo de recarga por lo que la compra de uno de estos vehículos es una buena inversión de futuro.